Orador 1 (00:02):
Esto es **Su Salud al Día**, el podcast donde la salud de nuestra comunidad es la prioridad. Pablo **te conecta** con expertos locales en cada episodio, quienes responden tus preguntas, comparten recursos y nos guían hacia una vida más saludable. Gracias por estar aquí. Vamos al episodio de hoy.
Orador 2 (00:29):
Amigos y amigas, bienvenidos a otro segmento del podcast **Su Salud al Día**, aquí cada semana: un nuevo episodio con invitados y temáticas sobre la salud en general. Hoy me acompañan tres panelistas, tres expertos en salud mental, en este mes, justamente el mes de septiembre, de concientización para la prevención del suicidio.
Quiero presentarlos: Jonatan López Mecilla. Él trabaja en la zona rural del **Central Utah Counseling Center** y también tiene una maestría y una licenciatura en Psicología de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas.
También me acompaña la trabajadora social de la Universidad de Utah, Fabiola Lucas, que actualmente trabaja en el centro de la universidad como terapeuta y trabajadora social.
Y Carla Arroyo, la autora Carla Arroyo, que es profesora de **Utah Valley University** aquí en el estado, y es especialista como terapeuta, enfocada en atender a personas y víctimas de violencia doméstica.
Quiero darles la bienvenida a los tres. Gracias por estar en este episodio; un gusto tenerlos. ¿Cómo están?
Orador 3 (01:36):
Muy bien, gracias. Gracias.
Orador 2 (01:37):
En este mes de septiembre estamos hablando de la prevención del suicidio, y es un tema importante. Creemos, como responsables frente a un micrófono, que hablarlo ya es parte de la prevención: hablar del tema.
Según un informe —y quiero compartir con ustedes un informe del estado de Utah—, en Utah un promedio de 685 personas mueren cada año por suicidio, y hay un aproximado de intentos de suicidio anualmente.
Y según un reporte de la encuesta **SHARP**, esta encuesta que se realiza en las escuelas preparatorias, se reflejó que un 17% de jóvenes consideraron seriamente el suicidio.
Quiero empezar hablando con ustedes y me gustaría escuchar su opinión, Jonathan López Mecilla, sobre cuál es su lectura de lo que realmente es la prevención del suicidio y cuáles son las estrategias que funcionan y que realmente nos ayuden a prevenirlo.
Orador 3 (02:51):
Claro que sí. Muchas gracias, primeramente, por permitirme estar acá. Bueno, una de las cosas que yo he vivido como profesionista, en mi experiencia tanto en México como acá, es poder ver a las personas cuando empiezan a tener esos primeros síntomas, o cuando incluso ya los han desarrollado por algún tiempo.
Muchas veces los papás o los miembros de la familia, por falta de conocimiento, minimizan muchas de esas señales. Pero algo que, al menos a los padres de familia con los que trabajo, les he mencionado es que no minimicen los síntomas que ellos puedan ver.
Y les hablo de síntomas como cambios en su conducta, en la conducta de los hijos; lo que ellos empiezan a decir. Si empiezan a expresar que se sienten como una carga, son cosas que deben darnos señales de alerta de que algo está pasando.
Algo que es bien sabido es que, en nuestra comunidad hispana, tenemos la tendencia a no querer hablar de ciertos temas, y la salud mental o emocional es uno de ellos. La idea de preguntarle al hijo si está pensando en suicidio: existe constantemente ese temor de “le voy a poner la idea en la cabeza”.
Y la realidad es que dejamos de hablar de eso. Yo utilizo un ejemplo con las familias: muchos de nosotros habremos visto la película *Encanto*; les hablo del ejemplo de Bruno. La salud mental, o esas ideas de suicidio, son como Bruno: mientras no se hable de eso, la familia va a seguir separada, va a seguir habiendo un problema. La familia sanó en el momento en que todos empezaron a hablar nuevamente de Bruno. Y creo que esa es una clave muy importante en esto.
Orador 2 (05:31):
Gracias por eso. Entonces, pregunto a los tres: ¿cuántos “Brunos” tenemos en la sociedad, porque no hablamos? “No se habla de Bruno”, dice la película. Gracias por traer la película; quiero verla de nuevo, es muy bonita.
Pero mi pregunta es: si sabemos que el suicidio es prevenible, sabemos que hay recursos, ¿qué es lo que justifica entonces nuestra inacción como sociedad, o el silencio que a veces guardamos como sociedad? La pregunta es para las dos. ¿Quién dice “yo primero”?
Orador 4 (05:57):
La pregunta es: ¿de verdad sabemos que el suicidio es prevenible? Y una vez más, te la regreso: ¿como comunidad, como sistema, de verdad hemos hecho ese mensaje abierto a todos y de una manera culturalmente apropiada?
Cuando alguien me dice: “Habla del suicidio, no pasa nada”, yo digo: “Ah, bueno, muchas gracias. Pero dame las herramientas de cómo hablar del suicidio, ¿no?” Entonces yo creo que a veces son opiniones sesgadas.
Hay muchos “Brunos”, muchísimos. No todas las emociones son “Brunos”, pero el suicidio es un “Bruno” grandotote que ni siquiera queremos voltear a ver, porque da miedo. Da miedo hablar de la muerte.
Orador 2 (06:36):
Muy bien, buen punto. Fabiola.
Orador 5 (06:38):
Sí, yo pienso que podemos comenzar por hablar de nuestras emociones de ida y vuelta en casa. Esto ayuda mucho.
Desde yo expresar, como padre, y bajarme al nivel del hijo: “Hijo, yo me siento frustrado en este momento”; “Hijo, yo me siento enojada en este momento”; “Yo me siento triste”.
Al yo bajarme a ese nivel y compartir mis emociones con mi hijo, es un mensaje de ida y vuelta. Mi hijo también va a poder reconocer en sí mismo qué emoción está experimentando, y de regreso puede decir a su padre: “En este momento estoy triste”.
Y de ahí se empieza a abrir: ¿qué está causando esto? Entonces, esta comunicación es de ida y vuelta, siempre estar checando. No es porque yo soy padre que tengo que estar siempre bien y tengo que estar sosteniendo mis emociones y trabajando en diferentes áreas para que mi hijo no me vea triste. Pero, ¿qué mensaje le estoy pasando?
Orador 2 (07:54):
¿Estamos de acuerdo? Me gustaría escuchar su opinión, porque me encanta: trajeron diferentes ángulos de cómo hablar de prevención del suicidio. Desde el punto de vista emocional; desde el punto de vista de ser coherentes a la hora de decir un titular: es decir, “me vas a hablar de prevención, pero dame las soluciones”. O sea, estás abriendo la caja de Pandora y no sabes qué hacer después.
Y Jonatan, desde el punto de vista familiar.
Pero mi pregunta es: cuando hablamos de prevención del suicidio, ¿se puede hacer un punto aparte con la cultura hispana viviendo en este país, o estamos todos en lo mismo?
Porque muchos mencionan la contención familiar y la sociedad. Pero vivimos en sociedades donde hoy los hispanos, en barrios aquí de Utah, no hablamos con los vecinos. Yo me crié en un vecindario en México, Uruguay, Argentina, donde una de las mamás siempre se encargaba de cuidar a los niños un día, y teníamos esa contención. Acá no existe eso; acá no jugamos en la calle.
¿Eso nos juega en contra a los hispanos? ¿Qué podemos hacer para cambiar? No les quiero imponer un pensamiento, pero es la realidad, ¿qué piensan ustedes en cuanto a eso? Me gustaría escuchar la opinión de ustedes tres.
Orador 3 (09:19):
Bueno, yo creo personalmente que claro que hace una diferencia. No se puede tratar un mismo problema de la misma manera, considerando que cada persona es diferente.
Hace rato hablaba precisamente con Fabiola acerca de la competencia cultural contra la humildad cultural, porque cada cultura es diferente. Incluso la dinámica de la familia es diferente. Entonces se tiene que tratar de manera diferente. No podemos seguir tratando… porque esto no es una gripa.
Orador 2 (10:00):
¿Una qué?
Orador 3 (10:00):
No es una gripa.
Orador 2 (10:02):
Oh, ya.
Orador 3 (10:03):
Muchas veces vamos al doctor con gripa y te quieren dar un paracetamol o algún medicamento muy estándar. Pero cuando se trata de la salud mental, y especialmente de la prevención del suicidio, tenemos que tomar medidas diferentes.
Orador 2 (10:24):
Carla, una opinión más sobre eso, sobre mi planteamiento.
Orador 4 (10:28):
Yo creo que lo que estás diciendo es muy cierto. Y volvemos una vez al nivel macro: sí hay muchas barreras. Tienes razón: en Estados Unidos venimos de un lugar donde la vecina se hacía cargo de nosotros. Ahora es la tele, las redes sociales, la escuela.
Pero lo que no ha cambiado es que venimos de una familia. Eso no ha cambiado. Y entonces yo diría: hay una solución, por supuesto que hay una solución, pero empieza ahí; empieza en la mesa. No empieza en el porche. Empieza en esas conversaciones cuando le estás preparando el desayuno al hijo.
Yo creo que todavía tenemos algo que es muy valioso para nosotros, y eso es la familia. No se ve igual en todos los lugares, pero hay familia.
Orador 2 (11:10):
Hay familia. Fabiola.
Orador 5 (11:11):
Sí, solo para agregar: estoy de acuerdo con lo que dice Carla, pero también existe aquí una cuestión. Volviendo a tu primer planteamiento, Pablo: tú preguntabas si estamos en la misma condición. La respuesta es: obviamente no, no estamos en la misma condición.
Las personas aquí que se sienten invisibles… ¿cómo les puedes decir que no sientan? Me explico: si ya están atemorizadas, si ya están con o sin estatus legal, ¿cómo le puedes pedir que no sienta, si está experimentando vivir para sobrevivir? Entonces ya está experimentando una realidad totalmente diferente de cualquier persona que vive aquí en los Estados Unidos, sin importar que sea latina, ¿no?
Orador 2 (12:17):
Hay una estadística del mismo estudio que compartía; reflejó que un estudiante expresó una gran preocupación por el suicidio de uno de sus compañeros. O sea, esto afecta a todos.
Mi pregunta final para ti, Jonatan —y una reflexión—: ¿qué ventajas o qué actitudes tenemos en la familia hispana que tal vez nos diferencian de otros, y que podamos usar? Como dice Carla: tenemos familia, somos muy de familia los hispanos, pero a veces subestimamos esa ventaja. ¿Qué tenemos a favor para luchar contra este flagelo?
Orador 3 (13:12):
Principalmente, yo creo que el poder de la familia en nosotros, como hispanos, es muy grande. Eso puede ser un problema cuando la familia no está abierta a cambios, al conocimiento, pero puede ser un valor añadido increíblemente fuerte cuando están dispuestos a escuchar.
Hace más o menos aproximadamente un año, la abuela de mi esposa —una señora de más de 80 años— me estaba preguntando cómo podía ayudar mejor a una nieta suya que estaba teniendo problemas con depresión y con ideas suicidas. Y cuando tuvimos esa conversación, fue evidente que ella se mostró abierta al conocimiento. Y eso hace una diferencia súper importante, porque para nosotros, como hispanos, la familia lo es todo.
Tan es así que muchas veces permitimos que nuestra misma familia nos atropelle. Pero también, cuando la familia nos está ayudando, ese valor es aún más fuerte.
Orador 2 (14:34):
Yo les agradezco a los tres por estar aquí. Creo que los cuatro somos parte de esta estadística: el 97% hemos sido afectados por el suicidio —o por un ser querido, un compañero, alguien en la escuela, alguien en el trabajo. Ha pasado y nos ha afectado.
Gracias por lo que hacen en la comunidad. Me encantó, y tomé nota de las opiniones de cada uno de ustedes. Me encantó lo que dijeron: pusieron un “pero” en algunas opiniones de uno al otro, y de eso se trata este podcast: de provocar pensamiento, de traer cada semana a la mesa, al teléfono o a donde vayan.
La próxima semana vamos a hablar de las redes sociales también, de cómo las redes sociales afectan la salud mental.
Gracias por la sintonía aquí en **Su Salud al Día**, todos los viernes. Escríbannos un email a **
[email protected]** y compartan este podcast. Gracias a todos.
También nos pueden sintonizar en audio en radio local aquí en el estado de Utah. Gracias a todos. Gracias.
Orador 1 (15:40):
Esto fue **Su Salud al Día**. Comparte este podcast y, unidos, sigamos construyendo una comunidad más saludable. Pablo **te da las gracias**. Hasta la próxima.
Traído a ustedes por **Live On**, la línea; **University of Utah Health** y **University of Utah Health Plans**.