
Diana Ballesteros & Isaac Delgado – Cómo manejar el estrés y la tristeza en las fiestas
En este episodio de Su Salud al Día, Pablo Tellechea conversa con Diana Ballesteros e Isaac Delgado sobre la salud mental durante la temporada de fiestas, una época que puede despertar emociones intensas, especialmente para la comunidad hispana inmigrante.
A lo largo de la conversación, exploran cómo el invierno, la falta de sol, la distancia de la familia, las presiones económicas y las expectativas culturales pueden convertirse en una “tormenta perfecta” de estrés, ansiedad, tristeza o depresión.
Diana e Isaac comparten cómo estas emociones pueden manifestarse de manera distinta en cada persona, desde la soledad y la nostalgia hasta el uso de sustancias como forma de automedicación, y explican por qué es importante reconocer estas señales a tiempo.
El episodio ofrece consejos prácticos para el autocuidado, como hacer pausas para revisar cómo nos sentimos, cuidar el sueño, la alimentación y la actividad física, y ajustar expectativas para evitar la sobrecarga emocional durante las festividades.
Finalmente, se enfatiza la importancia de pedir ayuda sin miedo ni vergüenza, recordando que recursos como el 988 están disponibles en español y pueden ser un apoyo vital para quienes atraviesan momentos difíciles, ayudando a que las fiestas no se vivan en soledad sino con acompañamiento y esperanza.
**Orador 1 (00:02):**
Esto es *Su salud al día*, el podcast donde la salud de nuestra comunidad es la prioridad. Pablo Tellechea conversa con expertos locales en cada episodio, quienes responden tus preguntas, comparten recursos y nos guían hacia una vida más saludable. Gracias por estar aquí. Vamos al episodio de hoy.
**Orador 2 (00:31):**
Amigos, bienvenidos una vez más a este podcast, su podcast: *Su salud al día*. Cada viernes, un nuevo episodio. Hoy tenemos dos invitados. Vamos a conversar sobre salud mental en una época muy especial para todos nosotros: la época de las festividades, de las celebraciones navideñas, donde a flor de piel tenemos emociones incontables, ¿verdad?
Para eso me acompañan en el estudio, aquí en *Su salud al día*, Diana Ballesteros, representante de Huntsman Mental Health Institute, especialmente en *SafeUT* y también en la línea 988. Y también me acompaña Isaac Delgado, que trabaja para Huntsman Mental Health Institute en la parte de intervención y tratamiento de crisis emocionales. A los dos: bienvenidos al programa, aquí en *Su salud al día*. ¿Cómo están ustedes? Un placer tenerlos.
**Orador 3 (01:28):**
Muchísimas gracias, Pablo. Muchísimas gracias por tenernos esta noche aquí en el podcast y por darnos la oportunidad de venir a hablar contigo sobre este tema tan importante.
**Orador 2 (01:39):**
Muy bien. Bienvenido, Isaac, también a ti. Muchísimas gracias.
**Orador 4 (01:41):**
Muchas gracias. Siempre es bonito compartir con nuestra comunidad y estar presente en un programa es algo especial, para dar la oportunidad de conocer a las organizaciones que ayudan con la salud mental.
**Orador 2 (01:53):**
Así es, y estoy de acuerdo con eso. Bueno, aquí hay una diversidad tremenda representada. Tú eres de México, ¿verdad? Diana es colombiana, e Isaac es uruguayo. O sea, este es un tema que nos toca a todos. Hablemos de las fiestas: cada uno las celebra de manera diferente.
Por ejemplo, en México, ¿qué es lo más común que se hace en las fiestas?
**Orador 4 (02:13):**
Bueno, en México, yo creo que lo más cercano que viene ahorita es el Día de Muertos. Es algo un poco diferente a Halloween, pero a veces se mezcla, dependiendo de la ciudad de donde vengas. Es importante para muchos porque recordamos y celebramos a la gente que ha fallecido. No es tanto como esta dinámica de los dulces; es más una tradición de compartir con la familia más cercana y festejar. Es esta idea, como en la película *Coco*, que es muy famosa, pero que tiene mucho que ver con comer juntos y celebrar la vida de los que ya no están.
**Orador 2 (02:50):**
O sea, no es que comen dulces, pero sí comen bien, ¿no? Eso sí: veo las películas y las celebraciones, y hay mucha comida.
Y en Colombia, por ejemplo, ¿cómo festejan ustedes las fiestas?
**Orador 3 (03:01):**
En Colombia, más que todo nos enfocamos en diciembre en las novenas, muy similares a las posadas: hacemos toda la tradición de reunirnos en familia, cantar villancicos y estar en familia, más que todo. Pero para muchos de nosotros esta es una época que nos puede causar mucha ansiedad.
**Orador 2 (03:28):**
Oh, sí. Sin duda.
**Orador 3 (03:30):**
Porque muchas cosas comienzan a pasar al mismo tiempo, donde nuestras expectativas se vuelven más altas. Y de pronto, para muchos de nosotros se nos olvida lo importante que es estar en paz.
**Orador 2 (03:45):**
Partamos de la base de que los tres, casualmente, venimos de países donde en estas fiestas el clima es diferente. Estamos, por ejemplo, en Utah, que en pleno diciembre tiene nieve, y venimos de nuestros países donde salimos a comer algo afuera, con calor. Eso ya produce un cambio emocional. El clima, el invierno, por ejemplo, ya nos pega, nos pasa factura. ¿Qué opinan ustedes?
**Orador 4 (04:15):**
El clima es algo muy importante. Antes que nada, hay que hablar del tiempo de sol: se reduce mucho en esta parte del globo. Tenemos pocas horas de sol, y eso reduce la vitamina D. Y todo esto produce una serie de cambios en los seres humanos.
Además, tendemos a encerrarnos más en casa, a aislarnos, y eso puede provocar síntomas —como dijo mi compañera— de ansiedad, depresión y estrés. La dinámica social cambia muchísimo: por el clima y por las horas de sol.
**Orador 2 (04:58):**
Aun cuando no sea época de festividades, ya el invierno nos pasa factura. ¿Cuál es tu opinión, Diana?
**Orador 3 (05:04):**
Estoy completamente de acuerdo con Isaac. En el invierno, para muchos de nosotros, no solamente tenemos menos sol que en el verano y en las otras estaciones: también en el cuerpo nos sentimos diferentes. Para muchos, en invierno tenemos menos energía, menos ganas de salir, aunque sea solo a recoger el correo. Solo salir y decir: “¡Uy, qué frío!” ya cuesta.
**Orador 2 (05:35):**
Es un esfuerzo; uno lo piensa dos veces.
**Orador 3 (05:38):**
Exacto. Entonces, especialmente estando aquí en Utah, es importante tener en cuenta estos aspectos. En Huntsman Mental Health Institute nos recuerdan que, en estos momentos —especialmente en diciembre y enero, cuando tenemos menos sol—, es cuando debemos tomar vitamina D y buscar un poco de sol, aunque sea cinco o diez minutos, para poder ver el sol. Eso nos va a ayudar a balancearnos.
**Orador 2 (06:09):**
Ahora bien: ustedes trabajan para centros de salud grandes como University of Utah y Huntsman Mental Health Institute. ¿Aumenta el índice de crisis, o aumentan la tensión y el estrés para los hispanos inmigrantes cuando llega esta temporada del año? Por ejemplo: ¿se incrementan las llamadas al 988?
**Orador 3 (06:32):**
Yo diría que para todos: para todas las personas. Especialmente, vemos un incremento de estrés en estas épocas festivas porque muchos estamos buscando pasar más tiempo en familia. Es una época donde, de pronto, puede que no tengamos la posibilidad de conectarnos con nuestras familias en ese momento. Entonces pueden darse los dos extremos: mucho estrés por encontrarnos con la familia, o mucho estrés por estar solos y no tener familia.
**Orador 2 (07:11):**
Estrés, ¿no? Mencionaste varias emociones o síntomas: estrés, depresión… pero no son los únicos; cada persona lo vive diferente. La lejanía, extrañar la tierra, las festividades, la manera de festejar… ¿cómo se manifiestan esas emociones?
**Orador 4 (07:33):**
Es un tema complejo porque, cuando hablamos de latinos en general, hablamos de migración, de distancias entre familias. Y entonces también está todo lo que mencionas: ansiedad, estrés, depresión.
Hay que tener mucho cuidado, porque hay condiciones que pueden llevar a la automedicación; muchos latinos terminan usando sustancias como una forma de “automedicarse”. Y hay que tratar de mantenerse alejado del uso de sustancias, porque eso puede aumentar este tipo de emociones, como “ahogar la pena”.
Y esto puede ocurrir en un ambiente familiar o en soledad. Hay gente que acaba de migrar y está completamente sola; o gente que llega con familia, pero no se ha adaptado a la nueva comunidad. Son nuevos; no han conseguido trabajo; no saben qué hacer. Entonces aparece el estrés de no saber cómo convivir en esta nueva dinámica social, y se quieren encerrar.
**Orador 2 (08:55):**
El uso de sustancias… vas adelantándote a esta entrevista. Quiero escuchar sus consejos y también sugerencias de recursos que hay para escenarios como los que planteaste. Pero quiero ahondar en otros posibles escenarios. La tristeza o la ansiedad no siempre son porque uno está lejos de su tierra. También dijiste algo importante: vienen las fiestas, tengo que gastar dinero, y eso me estresa. ¿Cómo se maneja eso?
**Orador 3 (09:21):**
Mira, eso es algo que me pasa a mí, especialmente cuando vienen las fiestas todos los años. Yo sé que tengo que comprarle regalos a mi mamá, a mi papá, a mi hermano, a la tía, a la abuela, al perro, a los vecinos, al tío, al primo, y a medio mundo.
**Orador 2 (09:42):**
Más las arepas…
**Orador 3 (09:44):**
Aparte de eso, uno tiene que llevar detallitos hechos en casa, y las cartas para la familia, y todo el estrés de crear una idea —porque la verdad es una idea que nos metemos en la mente— de cómo “debe” verse esa época.
“Es que la casa tiene que estar completamente decorada”, “en las fiestas tenemos que tener la comida de nuestra tierra”… Eso, cuando yo estaba creciendo, fue muy importante, especialmente cuando llegué acá, porque era la época cuando nos podíamos conectar con nuestra familia. Aunque no estuviéramos juntos en ese momento, estábamos conectados por la comida.
Entonces, poder traer eso a nuestra familia también trae estrés porque yo digo: “Bueno, ahora trabajo 40 horas, no tengo tiempo para descansar”. Y aparte tengo que darle de comer a 50 personas cuando llegue a la casa, y no he tenido tiempo.
¿Cuántos de nosotros empezamos a meternos más y más cosas encima, diciendo: “solo un poquito más”? Y llega la época de las fiestas y ya no queremos hacer nada más. Nos llenamos de tantas cosas, nos sobrecargamos tanto, que al final llega Navidad y ya estamos al límite: ya no queremos saber nada, ya queremos que todo el mundo se vaya a su casa, y ya no más.
**Orador 2 (11:21):**
Yo pregunto: está bien recordar las tradiciones, especialmente si uno está lejos de su tierra. No veo nada malo tampoco en querer tener su comida en la mesa. Pero, hoy por hoy, esa distancia —por inmigración o por lo que sea— nos lleva a no saber qué piezas mover en el tablero, y hay que ser inteligentes y sabios.
¿Cuáles son las causas más comunes, o los síntomas más comunes, de ansiedad y estrés en estas fiestas? ¿Qué es lo que más lo causa: la lejanía, la soledad, el gasto económico?
**Orador 4 (12:09):**
Eso depende mucho de cada persona. Algunas van a tener ansiedad por el gasto: la ansiedad viene de estar sobrepensando las cosas, pensando cuánto tienen que gastar, que no tienen dinero o que no les alcanza. Para otros no es el dinero, sino la lejanía: no pueden ver a sus seres queridos, no pueden estar con ellos, y se preguntan: “¿por qué estoy tan lejos?, ¿para qué me vine?”.
Y para otros, puede ser algo aparentemente pequeño: “la mesa está mal puesta”, “no tengo suficientes cubiertos”, “¿quién va a limpiar?”. Entonces es una cuestión muy personal.
**Orador 2 (13:09):**
Ahora bien: según su experiencia, ¿cuándo se da esa “explosión” de estrés y ansiedad: antes de la fiesta o después de la fiesta? Se los pregunto porque, si es antes, hay que dar a conocer los recursos; y si es después, también. Pero lo que quiero saber es: ¿cuándo es que la gente pide ayuda?
**Orador 4 (13:31):**
Eso también es muy personal. Puede ser que alguien ya tenga un terapeuta y, si lo tiene, puede ir hablando de esto y el estrés se puede ir manejando o disminuyendo.
**Orador 2 (13:54):**
¿Y qué pasa con quien no tiene terapeuta, la verdad?
**Orador 3 (13:57):**
Ahí es donde entra lo otro: es muy importante saber qué tanto uno reconoce sus emociones en estas épocas navideñas y en todos los festivos. Es importante tomarse unos minutos y decir: “Ok, voy a hacer un chequeo conmigo misma”. ¿Cómo me siento? ¿Qué estoy haciendo?
Y, especialmente, cuando sentimos que estamos con más estrés o lidiando con más cosas, es importante revisar: ¿hoy comí?, ¿cuántas horas dormí?, ¿estoy durmiendo suficientes horas?, ¿estoy tomando suficiente agua?, ¿estoy haciendo ejercicio? Las cosas básicas que normalmente consideramos en nuestra rutina, ¿las estamos haciendo?
**Orador 2 (14:56):**
Parecería que los once meses del año jamás pensamos o nos arrepentimos de habernos venido a este país, pero parecería que en diciembre es cuando uno empieza a evaluarse: “¿Fue buena idea venirme?”. Porque empieza la melancolía, los recuerdos, y eso te trabaja mentalmente.
**Orador 3 (15:17):**
Es una combinación de muchas cosas: viene la falta de la familia, viene el costo de las cosas, viene la temperatura, la falta de sol… y la combinación de todo…
**Orador 2 (15:30):**
La tormenta perfecta.
**Orador 3 (15:31):**
Es la tormenta perfecta. Y aparte es una época donde, para nosotros los latinos, es muy común estar en familia, juntos, en grupo.
**Orador 2 (15:43):**
Ahora bien: ¿qué podemos hacer si alguien nota tristeza en alguien más? ¿Hay recursos?
**Orador 4 (15:48):**
Sí, hay recursos. Está el 988, que es importante tenerlo a la mano y recordarlo. Es el primer contacto para apoyo en una crisis o en cualquier circunstancia de salud mental. También está lo que llamamos la *warm line*, para tener a alguien con quien hablar. Y, además, ellos pueden orientar hacia otros recursos en el momento de una crisis.
**Orador 2 (16:13):**
Y que no se confunda: no es 911; es 988. El 988 es como un puente. ¿Cómo lo explicarías?
**Orador 3 (16:23):**
Es el número nacional para momentos de crisis de salud mental: para cuando las personas tienen emociones muy intensas, no pueden ayudarse a sí mismas y necesitan apoyo. Ahí es donde recomendamos llamar. Tenemos expertos que pueden ayudar en español y en inglés.
**Orador 2 (16:48):**
Claro.
**Orador 4 (16:49):**
Y queremos aclararlo: no se debe confundir con el 911, porque el 988 es para cuestiones de salud mental. Si la persona tiene una emergencia física, es 911. Pero si es únicamente salud mental, una reacción emocional, el número es 988.
**Orador 2 (17:13):**
Y hay países que no tienen estos servicios. ¿Qué consejo le darían a alguien —un inmigrante recién llegado— que no está acostumbrado a exteriorizar sus emociones, y menos hacerlo por teléfono, sin ver la cara de la otra persona? ¿Cómo podemos ayudar a que normalice este servicio y entienda que es funcional?
**Orador 4 (17:36):**
Lo primero que diría es que se den la oportunidad. Siempre vamos a tener dudas sobre cualquier apoyo que nos pueda ayudar, pero lo primero es darnos esa oportunidad: dar el primer paso. Ningún programa de salud mental es perfecto, pero casi todos los que nos dedicamos a la salud mental lo hacemos con buena voluntad. Entonces, lo más importante es buscar ayuda y dar ese primer paso.
**Orador 2 (18:25):**
Diana, ¿tu punto?
**Orador 3 (18:27):**
Yo diría que lo primero es reconocer que, como latinos y como personas, a veces pasamos por situaciones difíciles y no siempre sabemos cómo manejarlas. Estos recursos puede que en otros países no existan. Y puede que en nuestros países no se hable tanto de salud mental.
Pero si estás oyendo este podcast, te pido que tomes un momento para pensar: si en algún momento te sientes triste, solo, agobiado o estresado, y necesitas ayuda, marca tres números: 988. Siempre va a haber una persona 24 horas al día, 365 días al año, que puede estar contigo por teléfono, ayudándote y hablando contigo sobre herramientas de afrontamiento: qué puedes hacer para sentirte mejor. Y si necesitas conectarte con alguien en persona, también te pueden ayudar con eso.
**Orador 2 (19:42):**
Yo creo que quienes nos escuchan y que ya llevan años viviendo aquí quizá ya se acostumbraron, y hay muchos hispanos que desarrollan habilidades multiculturales y viven las festividades. Aunque hay muchos que no. Pero especialmente si ves a alguien que acaba de llegar, es obvio que va a extrañar. Es obvio que le van a pasar factura las emociones.
Estemos atentos a esas señales en un ser querido: nostalgia, melancolía, tristeza, o duelo por alguien fallecido, que justamente puede intensificarse en estas fechas. Estemos atentos; sepamos escuchar.
**Orador 3 (20:24):**
Es importante recordar que muchos de nosotros no vamos a decir que no estamos bien en estas fiestas y en estas épocas. Entonces, preguntar: “¿cómo te sientes?, ¿cómo estás?, ¿necesitas algo?, ¿te puedo ayudar?” A veces no estamos listos para hablar de las cosas.
**Orador 2 (20:44):**
Y a veces la sociedad juzga también.
**Orador 3 (20:46):**
Exacto. Y tenemos miedo de iniciar conversaciones. Eso nos puede ayudar.
**Orador 2 (20:51):**
Y a veces nosotros juzgamos mal: “qué mal fiestero que es”, “no sabe disfrutar”. Y hay que entenderlo: hay que ponerse en los zapatos de la gente.
Yo les agradezco a los dos por estar aquí. Se pasó rapidísimo el podcast. Isaac, gracias por todo el trabajo que haces en la comunidad. Y Diana, gracias por lo que hacen. Yo creo que deberíamos pasarla lo mejor posible en cada fiesta, ¿verdad?, pero sabiendo que hay recursos para ayudar.
Les deseo las mejores festividades: que la pasen bien, que se diviertan, ¡y muchas arepas por ahí!
**Orador 3 (21:19):**
Claro que sí.
**Orador 2 (21:21):**
A ver: ¿cuál es el platillo que más tienes en las fiestas?
**Orador 3 (21:25):**
Casi siempre es el mole.
**Orador 2 (21:27):**
¿Pero quién lo cocina?
**Orador 3 (21:29):**
Yo.
**Orador 2 (21:30):**
¿Tú lo cocinas?
**Orador 3 (21:31):**
Bueno…
**Orador 2 (21:34):**
Eso es algo que no perdemos: la habilidad de irnos a donde está lo mejor, la comida. El hispano sabe acomodarse. ¿Y tú qué haces? ¿Las arepas?
**Orador 3 (21:45):**
No, no. Para las épocas navideñas y los festivos hacemos buñuelos y pan.
**Orador 2 (21:53):**
Uy, eso sí. Ya tengo dos casas para estas fiestas. Voy a ir a comer algo. Gracias por venir aquí. Muchas gracias. Yo les agradezco tremendamente por estar aquí.
**Orador 3 (22:02):**
Muchísimas gracias, Pablo.
**Orador 2 (22:04):**
Un placer, un placer. Amigos: *Su salud al día*. Gracias por su sintonía. Escríbanos a *[email protected] para estar en comunicación con ustedes: interactuar, recibir opiniones e ideas. Gracias por su sintonía. Hasta el próximo viernes.
**Orador 1 (22:20):**
Esto fue *Su salud al día*. Comparte este podcast y, unidos, sigamos construyendo una comunidad más saludable. Pablo Tellechea te da las gracias. Hasta la próxima. Traído a ustedes por *Live On*, la línea 988, y *University of Utah Health* y *University of Utah Health Plans*.

