Orador 1 (00:02):
Esto es Su Salud al Día, el podcast donde la salud de nuestra comunidad es la prioridad. Pablo Tellechea conversa con expertos locales en cada episodio, quienes responden tus preguntas, comparten recursos y nos guían hacia una vida más saludable. Gracias por estar aquí. Vamos al episodio de hoy.
Orador 2 (00:31):
Javier Alegre, bienvenido a Su Salud al Día. Qué gusto que estés aquí con nosotros para hablar de salud.
Orador 3 (00:37):
Gracias por la invitación. Un placer.
Orador 2 (00:39):
Eres director de una organización que aborda la salud mental, de lo que vamos a hablar hoy. Entonces…
Orador 3 (00:47):
Vamos a hablar de la salud mental y de cómo la comunidad atiende o cuida su salud mental en general.
Orador 2 (00:52):
Javier, ¿cuántos años llevas trabajando en esto?
Orador 3 (00:55):
En mi carrera, me he dedicado a trabajar con la comunidad en salud mental y uso de sustancias en particular. Llevo un poco más de 12 años. En general, he trabajado con violencia doméstica, agresión sexual, violencia en el noviazgo y salud mental.
Orador 2 (01:17):
Muy bien. Si hablamos de salud mental específicamente, y de la comunidad ya sea inmigrante o local, porque vemos estragos de la salud mental alrededor del mundo, ¿no? Estados Unidos no es la excepción. Hoy por hoy, en estos 12 o 13 años que llevas de experiencia trabajando en esto, ¿has visto un cambio? ¿La comunidad hoy se preocupa más por la salud mental o no ha habido cambio? ¿Ha mejorado o no ha mejorado?
Orador 3 (01:51):
Yo creo que, en general, ha mejorado la actitud y la disposición. Específicamente, y especialmente después de la COVID. La COVID nos ayudó mucho en la promoción de la salud mental. El aislamiento… pasamos dos años aislados de todo el mundo, y eso nos hizo darnos cuenta de los tremendos efectos del aislamiento. Entonces muchas campañas se enfocaron en eso: en la salud mental, en el efecto que tenía y en la importancia de hablar con otros, de conectarte con tu comunidad, de conectarte con las personas que están cerca de ti: en tu trabajo, tu edificio, tu cuadra, lo que sea. Entonces encuentro que, desde aquellos años, la comunidad —particularmente la comunidad latina— se ha abierto un poco más. No quiero que pienses que el estigma se ha eliminado y que ya estamos todos bien. No: el estigma aún existe.
Orador 2 (02:53):
Por supuesto. Y esa negación de que “todo está bien” es lo que a veces perjudica más.
Orador 3 (03:02):
Exactamente.
Orador 2 (03:04):
Veo que haces mucho énfasis en la comunidad, en el vecindario, en el entorno social, pero ¿no crees que vivir en este país —que es una cultura totalmente diferente y opuesta a eso— perjudica el tratamiento o el diálogo sobre salud mental? Porque acá no hay vecinos: no conversamos con los vecinos, no hablamos…
Orador 3 (03:29):
Depende de dónde vives, en qué parte del valle vives. Depende de tu comunidad y de qué tan conectado estás con ella. La verdad es que la comunidad latina es muy unida y tiende a conectarse y a apoyarse de muchas formas. Pero sí: se complica un poco y existe esa contradicción entre las dos culturas, especialmente para los jóvenes. A los jóvenes de “high school” se les complica más con ese tema de “¿de dónde soy: de aquí o de allá?”. Pero en general, la comunidad latina tiende a buscar apoyo. Y cuando tú le das la oportunidad, y cuando le das el espacio a la comunidad para reunirse y conectarse, tú sabes: ellos vienen, ellos llegan. Les dices “tacos” y ahí estamos. Y volvemos, y hablamos. Y cuando nos llegamos a conocer, empezamos a compartir todas esas cosas que nos impactan, que nos afectan y de las que no hablamos del todo.
Orador 2 (04:38):
Pero, sin embargo, son tabúes para una comunidad hispanohablante.
Orador 3 (04:41):
Especialmente en la comunidad latina. Y mientras más al sur de América… Yo soy de Chile; por eso digo: mientras más al sur, peor. No es necesariamente verdad, pero esa es mi impresión.
Orador 2 (04:55):
Vale tu opinión, ya que eres un experto y has trabajado tantos años. Ahora bien, Javier: este tema de “cuidar la salud mental”… Se nos hace muy fácil cuidar la salud física: ir al gimnasio, por ejemplo, comprar una membresía; eso ya lo tenemos incluido en la sociedad. Pero cuando hablamos de cuidar la salud mental, ¿a qué se refieren los expertos con “cuidemos nuestra salud mental”? ¿Qué significa eso?
Orador 3 (05:27):
Hay muchas opiniones, pero si miramos la base de lo que nos referimos —especialmente cuando hablamos de agencias comunitarias (“community-based”)— lo más importante es reconocer cómo la salud mental se manifiesta en nuestro día a día. Por ejemplo: si te das cuenta de que vas manejando por la carretera o por la I-15 y empiezas a gritarle al carro de al lado, o te irritas con el conductor que va adelante y notas que te empieza a afectar casi físicamente; o llegas a tu casa después del trabajo, tus hijos están jugando y gritando, y la primera reacción es: “Cállense” o “Cálmense”, o “No hagan tanto ruido”.
Orador 3 (06:28):
Esas son cosas que pasan en nuestro día a día y que no necesariamente hablamos con nuestra comunidad. Hay que reconocer que nuestra salud emocional —nuestra salud mental— se ve afectada no solo por nuestra vida privada, sino también por las comunicaciones que recibimos, por nuestro trabajo, por el trayecto al trabajo, por conducir todos los días. Todo esto nos impacta. Entonces, día tras día, nuestra salud mental empieza a decaer. Y si no nos damos cuenta de esos signos, que a veces parecen insignificantes —como la “road rage”, o enojarte en la calle, o que un compañero de trabajo diga algo y se te “sale” el lenguaje—, esas son cosas que tenemos que empezar a identificar como personas: “Reaccioné un poquito más de lo que debería haber reaccionado”.
Orador 2 (07:37):
Entonces, lo que tú quieres decir es que muchas veces cometemos el error de observar o esperar cambios gigantes y no pequeñas señales. ¿Cuál sería el error de esperar esos cambios abruptos y grandes? ¿Qué cambios espera la sociedad?
Orador 3 (07:57):
Imagínate una olla de presión: la dejas en la estufa por mucho tiempo y explota. La capacidad de la olla para mantener la presión internamente es limitada. Es lo mismo con el ser humano: nuestras emociones y nuestra capacidad de manejar el estrés, la ansiedad, el trabajo, las presiones financieras, familiares o laborales, es limitada. Y debemos darnos el tiempo para “sacar la presión”. ¿Te acuerdas de esas ollas de presión que tenían el botoncito arriba? Le movías el botón y salía el vapor…
Orador 2 (08:41):
De esa época.
Orador 3 (08:42):
Yo soy de esa época, y de más atrás todavía. Esa es la idea. Si empezamos a reconocer esos pequeños síntomas, esos pequeños momentos en los que nos damos cuenta de que “ese no soy yo”… ¿Cómo le grito a mi hijo recién entrando a la casa? ¿Cómo me pongo a pelear o a gritarle al conductor que está enfrente de mí? Ni me va a escuchar.
Orador 2 (09:08):
Vuelvo al punto generacional, porque te pregunté “¿eres de esa época?” a propósito. No es que seamos viejos… Pero a ver: ¿estás de acuerdo en que esta nueva generación de jóvenes aborda mejor el tema de la salud mental que cuando nosotros éramos jóvenes?
Orador 3 (09:31):
Cien por ciento.
Orador 2 (09:32):
¿Y por qué lo abordan mejor? ¿Hay mejores recursos, hay más educación? Dame un porqué.
Orador 3 (09:39):
En mi opinión, es un conjunto de situaciones que se han juntado al mismo tiempo. Tienen más conexión. Tienen Google; nosotros no teníamos Google, ni teléfonos. Tienen redes sociales, mensajes de texto; están conectados todo el tiempo. Y, de alguna forma, están manejando su salud mental, ya sea con personas que ni conocen, a través de mensajes directos y comunicaciones en internet. También están aprendiendo y viendo ejemplos. Otra cosa: encuentro que las nuevas generaciones están más abiertas a tener conversaciones en general. Y eso se debe, en parte, a que existen canales y campañas —por ejemplo, la campaña de Leone— que ofrece recursos e información en inglés y en español. Eso es algo que nosotros nunca tuvimos. Yo no recuerdo una sola vez en la que me sentara a la mesa a comer y mis papás me dijeran: “Vamos a hablar de tu salud mental. Cuéntame cómo te sientes”.
Orador 2 (11:03):
Me encanta lo que estás diciendo, porque también hay otros recursos: tenemos 988, tenemos la organización que tú representas (la que aparece en pantalla). Pero estaba pensando: si uno se quiebra el tobillo jugando fútbol —a mí me pasó un par de veces— me decían: “Vete al traumatólogo”. Si te duele el estómago, ve al médico general. Si tienes problemas de la vista, ve al oculista. Pero ¿por qué le decimos a un joven, cuando tiene depresión: “Ponte a trabajar y se te va a pasar”? ¿Por qué no le decimos: “Ve a un especialista”?
Orador 3 (11:43):
Me recuerdas a un joven que vino a nuestra agencia: la mamá lo trajo y nos decía que la mamá le decía: “Tú no tienes nada de salud mental; estás aburrido. Ponte a hacer algo: sal a jugar, sal a correr, haz algo. ¿Qué salud mental ni qué nada? No tienes nada que hacer”.
Orador 2 (12:00):
Qué fuerte.
Orador 3 (12:03):
Y yo encuentro que eso crea una barrera de comunicación, no solamente con los padres, sino en general. Aprendemos que hablar de nuestra salud emocional —nuestro estado emocional— tiene mucho que ver con nuestra salud mental, porque nuestras emociones guían muchas de esas reacciones que tenemos. Pero el daño, en ese sentido, es grande y dura mucho tiempo, a largo plazo. Porque si les estamos diciendo a nuestros seres queridos —quienesquiera que sean: abuelos, tíos, padres— que estamos pasando por un momento difícil, y nos responden: “Cuando yo tenía tu edad, no teníamos nada. Vete a hacer algo; estás aburrido”, se subestima lo que siente la persona y ¿qué hacemos? La cerramos. No le damos la oportunidad de compartir sus emociones y tampoco le damos credibilidad a su capacidad de identificar que está pasando por un momento difícil.
Orador 2 (13:14):
Tú, que representas una organización enfocada específicamente en la comunidad hispana: ¿es diferente la salud mental en un hispano que en un anglosajón? Pero añadamos un tercer participante: un inmigrante. ¿Se aborda diferente este asunto?
Orador 3 (13:31):
Definitivamente. Encuentro que el aspecto cultural, el aspecto histórico, el trauma histórico, el trauma de infancia, y la inmigración… La inmigración, bajo cualquier circunstancia —ya sea que emigraste legalmente o no, como estudiante, por matrimonio, lo que sea—, el hecho de dejar tu país y venirte a uno nuevo ya, de por sí, es una situación traumática. Y si agregas todos los otros elementos que se vienen encima, se pone peor. En nuestra agencia, el abordaje de la salud mental es más comunitario: involucramos a la familia, involucramos a la mamá, al papá, tíos, tías, abuelos… Tenemos mucha familia extensa, y nos gusta que participen. Si un joven viene y la mamá dice: “Aquí te traigo a mi hijo; algo le pasa; arréglemelo”, le decimos: “Usted también: usted también necesita apoyo”.
Orador 2 (14:45):
Qué buen ejemplo, porque a veces es como un taller mecánico: llevas el auto, lo dejas y luego vuelves y lo recoges, ¿no? Y no es así.
Orador 3 (14:53):
No, no es así. Podemos seguir adelante con un motor nuevo, pero la verdad es que la historia de atrás y las millas que ya recorrimos, ahí se quedan.
Orador 2 (15:09):
Buena metáfora. Se nota que te gustan los autos.
Orador 3 (15:15):
Me gustan los carros.
Orador 2 (15:16):
Me gusta cómo aborda tu agencia. Hay otras agencias que trabajan de diferente manera y se respetan, porque todas apuntan a la salud mental. Para mí, eso ya es algo positivo: el hecho de que se reconozca que tienen que existir agencias.
Orador 3 (15:36):
Y para enfatizar lo que tú estás diciendo: nos conocemos entre agencias, sabemos quiénes somos y también trabajamos juntos. Yo sé cuándo una persona recibiría un mejor servicio en otra agencia.
Orador 2 (15:58):
Dijiste la palabra “cliente”. ¿Eso le afecta a un paciente? Pregunto porque, en programas anteriores, un terapeuta dijo que se ha cambiado la terminología: en vez de “cometer suicidio”, ahora se dice “morir por suicidio”. ¿Eso se contempla también?
Orador 3 (16:24):
Sí. Es lo mismo cuando hablamos de drogas: en vez de decir “abuso de sustancias”, ahora decimos “uso de sustancias”, porque “abuso” indica que la persona cometió una falta moral, como si fuera una debilidad. En nuestra agencia realmente no les llamamos “clientes”; les llamamos “participantes”. Entonces, cuando alguien viene, es un participante.
Orador 2 (16:58):
En un podcast, Javier, yo te agradezco muchísimo que hayas venido hoy. Pero me gustaría pedirte un mensaje final para el oyente que hoy está con nosotros. El tema de hoy era cómo atender la salud mental, ¿verdad? ¿Te gustaría darnos un mensaje final?
Orador 3 (17:15):
El mejor mensaje que puedo darle a nuestra comunidad es educarse bien y buscar los recursos que más les sirvan. Hay lugares donde pueden encontrar recursos: el 211 es uno de ellos. También pueden llamar a mi agencia, y les podemos orientar y dar recursos.
Orador 2 (17:42):
Danos el nombre de tu agencia, porque, como salimos en podcast de audio solamente, no van a ver el nombre en pantalla.
Orador 3 (17:49):
El nombre de la agencia es Jacky Recovery Support Services.
Orador 2 (17:53):
¿Y el servicio es en español?
Orador 3 (17:57):
Ofrecemos servicios en inglés y en español, porque los jóvenes usualmente dominan el inglés mucho más que los mayores. Nos enfocamos principalmente en la comunidad latina, la comunidad hispana. Volviendo a tu pregunta sobre mi consejo: que se eduquen, que busquen los recursos que necesitan, que visiten páginas web donde puedan encontrarlos y que llamen. Que no tengan temor de hacer la llamada y hacer preguntas. Hacer preguntas es cómo llegamos. Si supieran la cantidad de llamadas que recibimos con gente que dice: “Ay, es que llamaba porque… no sé… tal vez…”. No le tengan miedo: hagan la llamada. Es prácticamente anónima. Y si tienen cualquier pregunta, les podemos ayudar.
Orador 2 (18:50):
Esto es periodismo en vivo, y siempre las preguntas surgen en base a lo que tú dices. Mencionaste algo: el joven es bilingüe, ¿correcto? ¿Qué consejo tú le das a un papá que no hable inglés, pero cuyo hijo tiene su idioma emocional en inglés? ¿A dónde tiene que ir ese niño?
Orador 3 (19:08):
A un espacio donde las dos culturas se encuentren conectadas. Nuestra agencia es una de ellas, y hay otras agencias también.
Orador 2 (19:18):
¿Se entiende mi pregunta? El desafío del lenguaje.
Orador 3 (19:22):
Sí: el desafío del lenguaje. Los padres llegan a nosotros porque, usualmente, especialmente cuando los niños nacen aquí o llegan muy jovencitos, hablan casi nada de español y dominan el inglés. Su idioma emocional es el inglés. Los papás no tienen el idioma: el papá le habla y el niño no lo entiende; y el niño le habla y el papá no lo entiende. Vienen a nosotros y nosotros facilitamos esa conversación. Busquen un espacio donde las dos culturas y los dos idiomas se encuentren.
Orador 2 (19:53):
Javier, gracias por estar aquí en Su Salud al Día.
Orador 3 (19:55):
Gracias por invitarme.
Orador 2 (19:57):
Un placer. Gracias. Igualmente.
Orador 1 (20:01):
Esto fue Su Salud al Día. Comparte este podcast y, unidos, sigamos construyendo una comunidad más saludable. Pablo Tellechea te da las gracias. Hasta la próxima. Traído a ustedes por Leone, la línea 988, University of Utah Health y University of Utah Health Plans.